| Pretenden reabrir comercio de carne de ballenas |
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Santiago, 10 de Junio de 2008- Aunque no están claras las circunstancias de los envíos de carne de ballenas minke y fin a Japón, estas se realizaron sin permiso de las autoridades de Noruega e Islandia, según informó el Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW por sus siglas en inglés).
La directora de IFAW Latinoamérica, Beatriz Bugeda, declaró “Aún estamos trabajando para esclarecer los hechos de este caso, pero cualquier intento de evitar a las autoridades y regulaciones para reabrir el comercio de carne de ballena, tendrá serias consecuencias para esta especie. Esperamos que los gobiernos de Japón, Islandia y Noruega tomen medidas inmediatas para detener cualquier actividad ilegal”. El reporte de los embarques de carne de ballena a Japón se da a conocer mientras los 80 países miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) se reúnen en Santiago, Chile. Como único organismo responsable del manejo y conservación de ballenas, la CBI ha estado tratado de resolver los conflictos entre las partes y generar un acercamiento a través del consenso. Estos hechos claramente atentan contra ese objetivo. Esta reunión a la que asiste Costa Rica por segunda vez después de muchos años de ausencia vuelve a ser clave en las decisiones del futuro de los mamíferos más grandes del mundo. Para Patrick Ramage, Director Global del Programa de Ballenas de IFAW: “Los países que se toman en serio la conservación de ballenas, no tolerarán que se permita el comercio de carne de estas especies. Los gobiernos deben actuar ahora. Tanto las ballenas como los acuerdos internacionales que las protegen están en peligro”. En el año 2006, Islandia no encontró mercado para la carne de ballenas fin que cazó comercialmente y tuvo que almacenarla en frigoríficos. En contraste, la industria de observación de cetáceos es uno de los ingresos más importantes del turismo de ese país. Se calcula que 100.000 personas llegan anualmente a ver ballenas y generan más de 15 millones de dólares para las comunidades costeras. El IFAW se opone a la caza comercial de ballenas y a la supuesta cacería científica, porque es cruel, innecesaria e insostenible. Esta organización apoya el turismo responsable de observación de cetáceos y la investigación no-letal como alternativas viables a la caza de ballenas. |
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